No creemos nuevos dioses
Adictos al sexo, adictos a las compras, adictos a las fiestas, siempre hay una nueva adicción, más allá de las drogas, adictos a la toma de vinos caros, no precisamente se categoriza dentro del alcoholismo.
¿De qué se trata esta tendencia?
¿Sera una tendencia nueva?
Creo que esto ha existido desde siempre, y está asociado a la naturaleza humana, y únicamente a la humana, a la relación entre el cerebro racional y el cerebro emocional.
Tomamos una cerveza, y se siente tan bien en un día caluroso, que nuestras emociones se disparan, y nos dice que eso es bueno, luego lo volvemos a hacer y a hacer y a hacer, hasta que finalmente terminamos siendo adictos, y vuelvo a repetir, no necesariamente se trate del alcoholismo.
Fisiológicamente en otra capa de la mente, se crea una dependencia a la emoción, de la situación (tal vez el lugar donde la tomamos influya), etc.…
¿Pero qué pasa con eso?
El problema con las adicciones, es que dedicamos nuestra vida entera al objeto de nuestra adicción, de allí que le dé el nombre de dios.
¿Que demanda un dios de sus seguidores?
Es simple y sencillo, amor incondicional, y disponibilidad a su servicio en cualquier momento y en cualquier lugar, esta parece ser la regla general.
Cuando somos adictos al sexo, es esto lo único que pasa por nuestra mente, no podemos ver nada que no sea sexo, y es por esto que se convierte en nuestro dios y nuestra vida gira en torno a nuestro dios.
Nos volvemos esclavos y perdemos nuestra libertad innata como ser humano.
Un adicto a las compras pasa el día entero revisando catálogos, revistas, internet, escaparates y mil y un fuentes de información sobre productos de su interés, disponibles para ser comprados. Su vida es completamente comercial, y como en la mayoría de los casos adictivos en que hemos hablado… Superficial!
Incluso hay creación de dioses dentro de la misma religión, se nos vende la idea del servicio a dios el 100% de nuestra vida. La gente vive en la iglesia, y se olvida de todos los demás elementos que pueden hacer feliz su existencia.
¿Y qué sucede con los adictos al trabajo?
Una persona puede consumirse en una fascinación por lo que hace, claro que esto puede crear productos beneficiosos para la sociedad, a diferencia de un adicto al sexo por ejemplo (aun que hay excepciones), pero en definitiva esto es dañino para la persona en sí, ya que toda su vida gira en torno a su trabajo, y dependiendo de su situación, puede ser que esto únicamente beneficie a su empleador.
¿Pero a qué viene esto?
¿Por qué el de esta Idolatría a situaciones, objetos y emociones?
Incluso otras personas pueden ser nuestros dioses, ¿que pasa cuando nos enamoramos obsesivamente de alguien?
Ya sea que este amor sea correspondido o no, la obsesión nos lleva a vivir al 100% para el beneficio de esta otra persona, algo muy desinteresado y humilde dirían algunos, el verdadero amor dirían otros. Pero en realidad esto es una falacia.
El verdadero amor, nace con el amor hacia sí mismo y el desarrollo personal. Una persona cegada por el amor puede entregar su vida a otro ser al comienzo de su vida adulta, sin conocer nada respecto a si mismo.
Así también una persona puede entregar su vida hacia un empleo, y ser desechada en un futuro.
¿Pero entonces? ¿Nos es tan difícil realmente ver la respuesta a este dilema?
La respuesta es la libertad, del ser, la búsqueda interior, y el desarrollo de las propias experiencias… en pocas palabras y de una forma un poco tosca:
Debemos tener una vida propia…
El ser humano es un ser multidimensional, y dejando de lado los planos de la naturaleza, diremos que la mente se nutre a diferentes niveles, desde las necesidades físicas, emocionales hasta las intelectuales.
Pasando por diferentes espectros, uno debe nutrir todos los elementos de manera equitativa, si realmente quiere tener una vida feliz y sobre todo libre.
¿Que pasa con los dioses entonces? ¿Por qué los creamos?
Es mi creer (mi opinión personal) que cuando tenemos una carencia de la mayoría de los elementos en cada espectro, y encontramos una pequeña fuente de felicidad, hacemos hasta lo imposible por amplificarla, y dedicamos nuestra vida a ello.
Algunas de las frases más comunes que escuchamos son:
“He sido muy feliz desde que conocí a…”
“Mi vida no sería igual si no hubiera descubierto…”
“Desde que practico… mi vida ha mejorado notablemente”
Y pues claro, encontrar una fuente de felicidad no tiene nada de malo, al contrario, es el inicio hacia una vida más productiva incluso.
Lo importante es no depender de esta fuente… ¿Que sucede si muere la persona que mas amas? ¿Qué sucede si pierdes tu miembro y ya no puedes practicar el sexo?
¿Realmente crees que tu vida no tendría sentido y debería terminar?
Claro que no, hay mucho mas en un ser humano, tanto que no han alcanzado miles de años desde que estamos en la tierra para descifrar todo nuestro potencial.
Descubre tu existencia, tus necesidades, tus impulsos, todo respecto de ti…
Y no, no estamos creando un nuevo dios, estamos agradeciendo el mayor regalo que el verdadero Dios te pudo haber dado… “Tu Existencia”.
Solamente cuando logremos alcanzar este conocimiento, este sentir, podremos realmente brindar amor desinteresado hacia los demás, y alcanzar logros, que cuando tú no estés, serán de utilidad para los demás.

Juan Manuel
Adictos al sexo, adictos a las compras, adictos a las fiestas, siempre hay una nueva adicción, más allá de las drogas, la adicción a la toma de vinos caros no precisamente se categoriza dentro del alcoholismo.
¿De qué se trata esta tendencia?
¿Sera una tendencia nueva?
Creo que esto ha existido desde siempre, y está asociado a la naturaleza humana, y únicamente a la humana, a la relación entre el cerebro racional y el cerebro emocional.
Tomamos una cerveza, y se siente tan bien en un día caluroso, que nuestras emociones se disparan, y nos dicen que eso es bueno, luego lo volvemos a hacer y a hacer y a hacer, hasta que finalmente terminamos siendo adictos, y vuelvo a repetir, no necesariamente se trate del alcoholismo.
Fisiológicamente en otra capa de la mente, se crea una dependencia a la emoción, de la situación (tal vez el lugar donde la tomamos influya), etc.…
¿Pero qué pasa con eso?
El problema con las adicciones, es que dedicamos nuestra vida entera al objeto de nuestra adicción, de allí que le dé el nombre de dios.
¿Que demanda un dios de sus seguidores?
Es simple y sencillo, amor incondicional, y disponibilidad a su servicio en cualquier momento y en cualquier lugar. Esta parece ser la regla general.
Cuando somos adictos al sexo, es esto lo único que pasa por nuestra mente, no podemos ver nada que no sea sexo, y es por esto que se convierte en nuestro dios y nuestra vida gira en torno a nuestro dios.
Nos volvemos esclavos y perdemos nuestra libertad innata como ser humano.
Un adicto a las compras pasa el día entero revisando catálogos, revistas, internet, escaparates y mil y un fuentes de información sobre productos de su interés, disponibles para ser comprados. Su vida es completamente comercial, y como en la mayoría de los casos adictivos de que hemos hablado… Superficial!
Incluso hay creación de dioses dentro de la misma religión, se nos vende la idea del servicio a dios el 100% de nuestra vida. La gente vive en la iglesia, y se olvida de todos los demás elementos que pueden hacer feliz su existencia.
¿Y qué sucede con los adictos al trabajo?
Una persona puede consumirse en una fascinación por lo que hace, claro que esto puede crear productos beneficiosos para la sociedad, a diferencia de un adicto al sexo por ejemplo (aun que hay excepciones), pero en definitiva esto es dañino para la persona en sí, ya que toda su vida gira en torno a su trabajo, y dependiendo de su situación, puede ser que esto únicamente beneficie a su empleador.
¿Pero a qué viene esto?
¿Por qué el de esta idolatría a situaciones, objetos y emociones?
Incluso otras personas pueden ser nuestros dioses, ¿que pasa cuando nos enamoramos obsesivamente de alguien?
Ya sea que este amor sea correspondido o no, la obsesión nos lleva a vivir al 100% para el beneficio de esta otra persona, algo muy desinteresado y humilde dirían algunos, el verdadero amor dirían otros. Pero en realidad esto es una falacia.
El verdadero amor, nace con el amor hacia sí mismo y el desarrollo personal. Una persona cegada por el amor puede entregar su vida a otro ser al comienzo de su vida adulta, sin conocer nada respecto a si mismo.
Así también una persona puede entregar su vida hacia un empleo, y ser desechada en un futuro.
¿Pero entonces? ¿Nos es tan difícil realmente ver la respuesta a este dilema?
La respuesta es la libertad, del ser, la búsqueda interior, y el desarrollo de las propias experiencias… en pocas palabras y de una forma un poco tosca:
Debemos tener una vida propia…
El ser humano es un ser multidimensional, y dejando de lado los planos de la naturaleza, diremos que la mente se nutre a diferentes niveles, desde las necesidades físicas, emocionales hasta las intelectuales.
Pasando por diferentes espectros, uno debe nutrir todos los elementos de manera equitativa, si realmente quiere tener una vida feliz y sobre todo libre.
¿Que pasa con los dioses entonces? ¿Por qué los creamos?
Es mi creer (mi opinión personal) que cuando tenemos una carencia de la mayoría de los elementos en cada espectro, y encontramos una pequeña fuente de felicidad, hacemos hasta lo imposible por amplificarla, y dedicamos nuestra vida a ello.
Algunas de las frases más comunes que escuchamos son:
“He sido muy feliz desde que conocí a…”
“Mi vida no sería igual si no hubiera descubierto…”
“Desde que practico… mi vida ha mejorado notablemente”
Y pues claro, encontrar una fuente de felicidad no tiene nada de malo, al contrario, es el inicio hacia una vida más productiva incluso.
Lo importante es no depender de esta fuente… ¿Que sucede si muere la persona que mas amas? ¿Qué sucede si pierdes tu miembro y ya no puedes practicar el sexo? ¿Que pasa si ese líder religioso en quien tanto creías resulta ser un estafador?
¿Realmente crees que tu vida no tendría sentido y debería terminar?
Claro que no, hay mucho mas en un ser humano, tanto que no han alcanzado miles de años desde que estamos en la tierra para descifrar todo nuestro potencial.
Descubre tu existencia, tus necesidades, tus impulsos, todo respecto de ti…
Y no, no estamos creando un nuevo dios, estamos agradeciendo el mayor regalo que el verdadero Dios te pudo haber dado… “Tu Existencia”.
Solamente cuando logremos alcanzar este conocimiento, este sentir, podremos realmente brindar amor desinteresado hacia los demás, y alcanzar logros, que cuando tú no estés, serán de utilidad para los demás.
Estaré posteando un poco mas en detalle acerca de este tema en cada una de sus dimensiones mas adelante, si te interesa esto, esta pendiente…
A mi también me interesa mucho desarrollar el tema y llegar a conclusiones mas específicas…