La transferencia de energía emocional negativa…
Juan Manuel
Muchas son las ramas de la ciencia que me fascinan, principalmente las ciencias Físicas, pero además me interesan mucho las ciencias de los sistemas, sistemas computacionales y de información.
Quizás sea esto lo que me ha hecho avanzar en el estudio de las ciencias psicológicas, dado que el ser humano es un sistema, compuesto por múltiples sub sistemas que interactúan entre si no esta de mas decir, que su mente, es un sistema de información extremadamente complejo.
El tópico del que quiero platicar hoy es algo que ha venido a mi vida personal en múltiples ocasiones, y en estos días tal vez de una forma mas poderosa, y se trata acerca de la energía emocional negativa.
Hago la aclaración que todo el fundamento y la nomenclatura que utilizo en este post, esta basada en los conceptos del Dr. Paul Dobransky, quien ha sido una guía esencial en mi desarrollo personal.
El Dr. Dobransky divide todo el rango de energía emocional negativa en dos grandes agrupadores, la Ira y la Ansiedad.
Hoy hablaremos acerca de la Ira.
Cuando nos topamos con la falta de una necesidad satisfecha, se produce en nosotros Ira, una emoción bastante fuerte, muy normalmente representada por el Fuego, la actividad y la masculinidad.
Aun cuando decimos que estas son emociones negativas, realmente no son emociones ni buenas ni malas, la Ira es simplemente un indicador, de que algo no esta bien en nuestra vida, es un indicador de que una necesidad no esta siendo cubierta.
Supongamos por ejemplo que nos encontramos disfrutando de una lectura enriquecedora, y estamos en estado de total relajación sin ninguna preocupación. En ese momento podemos decir que nuestras necesidades mas próximas están satisfechas, y lo menos que estamos es iracundos.
¿Que sucede si alguien perturba nuestra paz?
Recibimos una llamada telefónica, en un comienzo, la llamada puede ser agradable, y hacer mucho bien, pero que tal si se tratara de una persona molesta, que no conoce el sentido del espacio personal, y siguiera hablando y hablando, y tal vez principalmente de sus propios problemas, sin preocuparse por nuestras necesidades.
Poco a poco empezaríamos a sentir una leve irritación, nuestra necesidad de paz emocional, de nuestro estado de relajación se vería afectado por este intruso, por este ataque externo, esto que en las palabras del Dr. Paul, es a lo que llamamos estrés.
El estrés puede venir de distintas formas, ya sea de una persona de forma directa como el ejemplo anterior, como también de un objeto, del ambiente, de cualquier cosa, y nos afectará en la medida que nuestras necesidades estén satisfechas, o en la medida que dejemos que ese estrés entre a nuestro sistema.
El Dr. Paul indica que hay tres caminos que la Ira puede tomar, una vez que ha ingresado en nosotros, y ha destruido parte de nuestro bienestar.
Primero, puede tornarse violenta, y crear un habito iracundo, en el que nos peleamos con el origen de la Ira, únicamente para generar mas ira, al descubrir que no esta en nuestro control cambiar las circunstancias.
Este mismo camino también puede verse desde el punto de vista, de volcar nuestra Ira en otra persona, como lo hizo la persona que llama por teléfono en nuestro ejemplo, o como lo hace un ama de casa iracunda al maltratar a sus hijos por cuestiones triviales simplemente por que no sabe como manejar la Ira generada ya sea en el mismo hogar o en otros ambientes.
De forma exactamente igual sucede cuando un esposo iracundo por problemas laborales llega a su casa a golpear a su esposa que no tiene nada que ver con el origen de su estrés.
De esta forma, la Ira ha sido transferida.
La Ama de casa, transmite la Ira a sus Hijos, y se siente bien temporalmente, con mucho poder, por haber recuperado su bienestar, pero sus hijos ahora son los portadores de toda esa Ira, la cual deben de descargar de alguna forma.
De Igual forma, la esposa golpeada por el marido enfurecido, absorbe la Ira y el ahora se siente con mucho poder, por haber recuperado su bien estar.
Esto nos lleva al segundo camino de la Ira.
Cuando una persona, simplemente decide no hacer nada respecto de la Ira, empieza a funcionar como un acumulador de esta energía negativa.
Esta persona se llena y se llena y se llena de energía negativa, al comienzo parecerá una persona muy paciente, humilde y que todo lo soporta, pero en realidad no existe un acumulador lo suficientemente grande para una vida de energía negativa, y tarde o temprano esta energía deberá ser liberada.
De igual forma como sucedería con una sobre carga eléctrica, esta persona estallaría en un desenfreno de Ira, y su única salida, seria cualquiera de las otras dos opciones: La violencia como ya lo vimos, un ataque eufórico de violencia, ya sea verbal, psicológica o incluso física.
O nuestra tercera opción, la cual a todas luces, es la mejor opción desde el comienzo.
Cuando una persona se siente Iracunda, no se trata mas que de un indicador de una situación no deseable, de una necesidad no cubierta, entonces lo mas lógico, aun que tal vez no lo mas intuitivo, es buscar la satisfacción de dicha necesidad y recuperar el bienestar.
El problema se manifiesta cuando nos encontramos en un estado de inmadurez, en el que creemos que siempre debe de haber un ganador y un perdedor en cada situación.
En la primera opción de la Ira, cuando actuamos violentamente, queremos ser nosotros los ganadores, queremos humillar a la otra persona, y recuperar nuestro poder, demostrando que somos superiores a esa persona.
En la segunda opción, instantáneamente tomamos el lugar de la victima, y nos vemos a nosotros mismos como perdedores, y las otras personas como ganadoras, y esto no nos produce otra cosa mas que depresión.
La tercera opción consiste, en utilizar todos nuestros sentidos, calmadamente canalizar toda esa energía activa, ese fuego, esa energía poderosa de la Ira, y utilizarla para recuperar nuestro bienestar.
Pero con una diferencia clara en relación a las otras dos opciones, ahora no buscamos ganadores y perdedores, ahora buscamos una solución constructiva, que beneficie a todas las partes involucradas.
En el mundo no tienen por que haber ganadores y perdedores, en el mundo todos debemos de beneficiarnos de las acciones de todos.
Si tomamos el camino pasivo depresivo, nosotros sufrimos, si tomamos el camino violento, hacemos sufrir a los demás, y también sufrimos nosotros, por que generamos mas Ira.
Así que si repasamos algunos de los casos que estuvimos viendo…
La persona que llama por teléfono, debe de resolver ella misma sus problemas, y no descargarlos en los demás, siempre esta permitido pedir ayuda, pero tomando en cuenta los limites personales de los demás y no abusar de esta confianza.
De igual forma, el ama de casa, que siente enojo, debe de buscar la forma de resolver los problemas que le producen ese enojo, de forma constructiva, sin agredir verbal ni psicológicamente a sus hijos, ya que esto solo incrementará el circulo de violencia.
Y que decir del esposo que golpea a su mujer, sus problemas del trabajo deben de resolverse en la oficina, y antes de decidir golpearla, primero debiera, solicitar su apoyo emocional en esos momentos difíciles.
Así que recordemos, que no se trata de ser ingenuo, se trata de ser astuto, positivo, y constructivo.
El Dr. Paul nos recuerda que la primera ley de la termodinámica dice, que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma, y esta ley aplica para todos los tipos de energía, incluso la emocional. De esta forma, la energía negativa de la Ira, no debe de transformar nuestro bienestar en mas Ira.
Por el contrario, nosotros debemos de detener ese circulo vicioso (habito negativo) y transformar la Ira en energía positiva (Bien estar para todos), creando un circulo contrario (un habito positivo) en resolver problemas positivamente.
Sin criticar a los demás, sin palabras sarcásticas, sin herir los sentimientos de las personas, y sobre todo respetando los limites personales de cada quien.
De esta forma podremos construir un mejor mundo para nosotros, nuestros hijos, y la humanidad en general.
Hago la aclaración, que cuando la Ira se presenta en una situación de peligro personal, nuestro instinto es la defensa instantánea, posiblemente de forma violenta, si se tratara de un ataque físico, incluso en este momento, la regla aplica, ya que nuestro objetivo principal, no debe de ser agredir a nuestro atacante, nuestro objetivo, es garantizar nuestro bienestar, si debemos atacarlo para conseguir esto, entonces es justificable, si debemos de escapar, también es otra opción, el punto es que no se trata de un ganador y un perdedor, se trata de recuperar nuestro bien estar.
Para mas información acerca del Dr. Paul, visitar su sitio: www.doctorpaul.net
Espero sus comentarios…
Saludos,










